SOCIETÀ DEL SACRO CUORE – CASA GENERALIZIA
Celebración 150 años de Chamartin
En Chamartín, se celebran los 150 años de la fundación del Colegio. Es una larga historia recorrida donde se ha comunicado el amor del Corazón de Jesús y donde se han sembrado valores. Hay valores que permanecen: Una educación integral, centrada en la persona, basada en sólidos valores espirituales e intelectuales, con unos rasgos que consideramos nuestro estilo educativo y que actualmente se comparten y se viven nuestros profesores laicos.
Las instituciones educativas han ocupado siempre un lugar importante en la Sociedad del Sagrado Corazón. Siguen hoy siendo instrumentos para ayudar al desarrollo integral de las personas. Agradecemos al Señor todo lo que en estos 150 años se ha podido compartir con profesores, alumnos y alumnas, padres de familia y el personal del Colegio. De alguna manera han irradiado el carisma a miles de personas en distintas partes. Por eso en esta celebración les seguimos animando a continuar favoreciendo una educación que transforma:
- asegurando que la persona en su dimensión individual, social y trascendente sea el centro de la educación,
- formando al pensamiento crítico,
- acompañando el proceso de fe de las personas y grupos, que comprometa a la acción por la justicia, la paz y la integridad de la creación,
- generando un proceso educativo en el que tomen conciencia de su realidad, reconozcan su dignidad, descubran sus capacidades, tomen decisiones y se guíen por los valores del Reino de Dios,
- aprender a leer la Palabra de Dios desde la perspectiva de los excluidos,
- formando líderes, con criterios éticos, capacidad de autonomía, solidaridad, y responsabilidad. (Doc. CIE Sociedad SC 1988)
Como dice nuestro Capitulo del 2008 Tenemos la certeza de que “educar es, en sí mismo, un acto de justicia” (Carta del Consejo General para la Fiesta del Sagrado Corazón de junio de 2006). Es una responsabilidad ineludible orientar todos nuestros esfuerzos educativos hacia la creación de relaciones basadas en la equidad, la inclusión, la no violencia y la armonía. Estamos seguras de que la vida, y la vida abundante, para todos/as y para todo el universo, es el querer más entrañable de Dios. Ahí donde estemos, la misión educativa visibiliza nuestra solidaridad con los/as excluidos. Les animamos a que sigan buscando caminos, creando posibilidades para que cada día esto sea una realidad en Chamartín.
Gracias por su compromiso con la educación del Sagrado Corazón.

Kathleen Conan RSCJ
Superiora General